Discriminacion: FGV excluye por «obesidad» a la mejor postulante al puesto

Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) ha excluido por obesidad a una joven de Alicante que obtuvo las mejores notas en el concurso de oposición de 2007 para cubrir puestos de factor de circulación. Mientras FGV argumenta que los requisitos físicos constan en las bases de la convocatoria y fueron asumidos por la aspirante, el sindicato UGT sostiene que la joven ha sido discriminada, toda vez que el trabajo de un factor de circulación se limita a vender billetes o controlar una pantalla de ordenador y el estado físico de la interesada es «perfectamente apto» para este cometido. «Yo me siento como una cabeza de turco y desprotegida por todos lados ante algo tan injusto», se lamenta ella.
Ni siquiera el esfuerzo de esta joven, que ha perdido 25 kilos en el último año para intentar cumplir con los baremos físicos de la oposición, le ha servido en sus tres tentativas de ingreso en FGV. La propia empresa pública se lo dejó muy claro el 18 de diciembre cuando le remitió una carta en la que denegaba su petición de nulidad de los dos exámenes de salud que le habían realizado los pasados 18 de marzo y 17 de febrero. «Las bases de las convocatorias», mantiene en su respuesta el responsable de Recursos Humanos de FGV, «fueron hechas públicas correctamente y no nos consta que hayan sido impugnadas. La firma de la solicitud de participación supone la conformidad con tales bases».


En el anexo 1 de las bases, sobre condiciones de capacidad psicofísica, muy al final y con una simple frase se menciona como requisito «no padecer obesidad (I. M. C. – 34,9)». La IMC es el índice de masa corporal de una persona y se calcula mediante el cociente de su peso entre su altura al cuadrado. «Cuando se convocó la oposición», recuerda la joven alicantina, «casi ninguno de los aspirantes sabíamos qué era la IMC». Sin embargo, FGV cree «evidente» que los requisitos físicos de las bases fueron asumidos por ella y que la exigencia de los mismos es «una práctica amparada por ley. Todo empresario viene obligado a no contratar trabajadores cuyo estado de salud pueda poner en riesgo a los mismos u otras personas que trabajen con ellos».
Factor de riesgo
La empresa pública entiende que para determinados puestos de trabajo entre los requerimientos físicos exigibles «debe incluirse el no superar un determinado índice de masa corporal, según criterios estrictamente médicos, laborales y preventivos». Los servicios médicos de FGV entienden que la obesidad puede ser un factor de riesgo para sufrir ataques de corazón, extremo rechazado de plano como criterio laboral por UGT, que ha intercedido sin éxito ante la dirección a favor de la interesada. «Es una discriminación por apariencia física y se trata de un requisito injustificado», destacó Santiago Pérez, delegado sindical. «La joven tiene perfecta movilidad y aptitud acreditada para trabajar como factor».
En la misma línea se pronuncia la interesada: «Mi dietista me asegura que mis factores de riesgo son los mismos que los de otra persona. A raíz de los exámenes de salud, da la impresión de que soy un peligro público para la empresa». También rechaza el tono y las formas empleadas en la carta de FGV. «Eso ha sido el colmo», se lamenta.

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